Recuperar la vida que la obesidad te está quitando

Muchos piensan que estás gordo porque comés mucho y gastás poco. No saben cómo te sentís, porque lo hacés ni de tus esfuerzos para controlar esa ansiedad que te ataca y solo se quita con comida. 

Lo cierto es que ingerir más calorías de las que gastás es solo la punta del iceberg de un problema físico, emocional y sociocultural que únicamente puede resolverse con un abordaje integral.

La OMS define al sobrepeso y la obesidad como una acumulación anormal o excesiva de grasa.

El primer indicador para saber si tenés sobrepeso u obesidad, aunque no el único, es el índice de masa corporal (IMC).

El IMC se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2). 

Es un indicador válido para los adultos de ambos sexos. 

Si tu IMC es igual o superior a 25 tenés sobrepeso. Si es igual o mayor a 30, se trata de obesidad. En ambos casos, es urgente acudir a un equipo profesional que te ayude a identificar tu problema y tratarlo.

La obesidad, mucho más que un problema estético

Muchas veces cuando nos proponemos bajar de peso lo hacemos por motivos estéticos o celebración de acontecimientos puntuales. Tener unos “kilitos“ de más no es un gran problema para la salud, pero abandonarnos poco a poco hasta llegar a tener un sobrepeso u obesidad sí puede empezar a dar motivos para preocuparnos.

Según las últimas cifras de la OMS, desde 1980, la obesidad se ha más que doblado en todo el mundo. Se dice que 1 de cada 10 personas en el mundo tiene obesidad y además, cada año mueren como mínimo 2,8 millones de personas a causa de este problema. Datos más que preocupantes.